27.12.08

La Forgiven-Desaparición


Bueeeeno, como el turrón, vuelvo por Navidad (o el 26, porque... porque quiero xD). En mi ausencia, y como justificación de ella, diré que he estado realmente ocupada, pero el desaparecer tanto ha tenido sus recompensas. A saber:
- Voley: Vuelvo a jugar prácticamente como antes de lesionarme.

- Notas: Exceptuando la asignatura nueva que se le da mal incluso a los de ciencias, todo bien:
* CMC: 6
* Latín: 8
* Griego: 8
* Ed. Física: 8
* Valenciano: 8
* Inglés: 9
* Historia: 9
* Informática: 9
* Lengua y Literatura: 10
* Filosofía: 10
* Media: 8'5

Pero bueno, me he propuesto un 9 mínimo de nota media al final del curso, así que el 6 y dos o tres 8 tienen que subir.

- He vuelto a hacer teatro. Representaremos La Asamblea de Las Mujeres, de Aristófanes. Y adivinad qué... ¡Tengo el papel protagonista! ^^


Pasando a otro orden, he estado bastante más con mis amigas y amigos, fui de cena con los de mi clase, y tengo preparada una sorpresa para Viki y Agua, si doy con ellas pronto :D

Y nada, os podría mentir y decir que vengo inspiradísima de la muerte, pero las estoy pasando canutas para escribir.

Y me diréis: pues no escribas, burra...
Ya, es fácil decirlo, pero cuando eres dependiente de escribir, no tiene gracia. Ni puñetera gracia.

Me obligo a inspirarme... Igual es por eso que no lo consigo. No sé. Seguiré intentándolo, no puedo dejar de escribir tanto tiempo. Y el puedo no es de posibilidad, es de capacidad, o de necesidad, o algo así.


A la espera del retorno de Clío, Talía y Melpómene,

Forgiven Princess

24.12.08

Gothic Christmas



Gothic Christmas, Within Temptation

Bueno, familia, como llevo unos cuantos días desaparecida, he pensado en aparecer un poco :D

Ya actualizaré decentemente un día de estos, y con un día de estos quiero decir estos días... Tal vez esta noche, tal vez mañana... Mwahahaha.

Pero mientras tanto, que actualizo o no... Deciros que ha sido un placer pasar un año blogger como este, con grandes descubrimientos de nuevos amigos, post realmente buenos, y muchas muchas risas.

Espero que el próximo sea igual como poco, pero deseo que sea mucho mejor.

Así que muchos besos, abrazos y laicas felicitaciones recibid todos de parte de vuestra princesa.

Forgiven Princess

17.12.08

¡Felicidades!

Hace cosa de dos meses Miguel me descubrió. Yo los había visto a él y a Ana por el blog de Iago, pero nunca los había visitado.

Entonces me enteré de que el blog era de Ana, pero ella estaba embarazada y Miguel había tomado las riendas del mismo. Y que durante este cambio, había conseguido muchísimos más lectores, y que el estilo del blog había cambiado un poco.

Y la verdad es que Miguel hace post para desternillarse, otros muy tiernos, otros de debate social...

Me gusta mucho su blog, y realmente aprecio sus comentarios y visitas, al igual que las de todos mis más ''antiguos'' (por el tiempo que lleváis visitándome, más que nada) lectores.

Y anteayer me enteré de que Ana y él se casan ¡mañana! Y sé que no soy la única que lo ha hecho, o que lo hará, pero qué queréis, había que felicitarlos...

Así pues...

¡Muchísimas felicidades, chicos, y que sigáis tan enamorados como ahora!

Forgiven Princess

16.12.08

Sueña la luna


Y en su ventana,
la luna espera,
día tras día sentada,
aguardando su llegada.

Llora en silencio y espera
la llegada de la blanca esfera,
mas sabe que tal vez no llegara
a encontrarla mientras esté despierta.

Duerme y sueña con ella,
y la luna mientras tanto,
alumbra su cara tan bella
aún con señales de llanto.

''Espera, espera, pequeña,
no soy la luz de una hoguera
no soy el ardor de la leña
soy la luna lunera.''

Acarician su melena
los rayos de luna,
y una manta de lana
calienta una cuna.

Cuna de sus sueños,
cuna de sus deseos,
deseos que son dueños,
de su mente y su razón.

''Dime por qué, reina mía,
demuestras esta desazón,
pues tu mente está protegida
por el más duro armazón.''

Duerme la niña y la luna sueña,
que mientras duerme es feliz
la mente de esa pequeña.

Forgiven Princess

15.12.08

Ahora sí que sí

Con todas las de la ley, os presento a mis 3 magníficos, que junto a mí, conforman ''Los 4 Magníficos''.

¡Mwahahahahaha...haha!

Forgiven Princess


(P.D. Sí, me cogió en brazos y no pude hacer nada para evitarlo... Tener en cuenta el 1,86 del maromo en cuestión ^^)

14.12.08

Ojalá fuera un libro


Ojalá fuera un libro, ojalá fuera arte. Ojalá mis intrincados sentimientos fuesen palabras y no una maraña confusa como ahora lo son.

Ojalá fuera un libro abierto, para otros y para mí misma, y no un maldito galimatías.

Ojalá fuera la vida de una gran dama de corte, ojalá fuera las peripecias de un diestro ladrón, ojalá fuera irreal, ojalá fuera eterna.

Tal vez todo fuera más fácil si ya estuviera escrito. Sería lo que tuviese que ser, y el final estaría claro desde el principio.

Tal vez, si todo estuviese claro, si yo supiera quién tengo que ser en cada momento, como he de comportarme en cada ocasión, con qué tono y qué palabras puedo seducir a la persona que lo requiera, sería más fácil.

Tal vez, si los censores quitasen las partes escabrosas de esta historia, las que hacen sufrir, las que no nos gustan, si los censores transformasen esto en una vida perfecta, en un caminito de rosas, sería más fácil.

Le he dado vueltas... Si fuera un libro, perduraría siempre, sí. Sería todo claro, sí. Estaría todo dicho desde la primera letra, sí.

Pero... Perdería la libertad, los giros inesperados, perdería nuevos personajes, perdería los sufrimientos que traen buenas consecuencias.

Perdería cosas que puedo llegar a amar.

Y sobre todo, me expondría a la censura, al plagio, a caer en el olvido.


Tal vez ser un libro sería ideal... Pero, qué queréis... Me gusta más que siga siendo un ideal, y nada más.

Forgiven Princess

12.12.08

Luz de luna


Imágenes transparentes en mi mente, gritos sordos en mis oídos, aromas inoloros en mi nariz, sensaciones imperceptibles en mi piel, palabras mudas en mi boca.

Textos que mueren en la papelera, hojas y hojas hechas bolas que posteriormente habré de reciclar.

Hoy mi alma está de luto, su musa ha muerto. La inocencia que quedaba en ella cayó en el olvido, un revés de realidad le arrancó el positivismo.

El brillo de mis ojos tristes se empaña. Antaño marrón clarito, ahora el tono de la madera húmeda te vigila inexpresivo.

Tal vez...
¿En qué estabas pensando? ¿Suicidio? Saca esa idea de la cabeza. Suelta esa cuchilla y cubre tus heridas. Ven, vamos al hospital. Tranquila, estoy aquí.

Qué harás... ¿Qué harás? Piensa, fría y profundamente, qué vas a hacer. Tienes varias opciones... ¿Tienes varias opciones? ¿O crees que las tienes? Tal vez solo tengas una salida... O ninguna.

En el frío de la noche, cuando cae la luz de luna, blanca, helada, cae como un río de agua fría, en ese momento, sales por la ventana. En una pequeña mochila, tus enseres... Está vacía.

Tu ánimo, tu amor, tus recuerdos. Eso es todo lo que necesitas.


Disculpad la falta de actualizaciones, y lo absurdo de esta. Cuando ponga orden en mi mente, vuelvo a actualizar.

Forgiven Princess

7.12.08

Tanto...


Un puño en alto mientras salía de la cárcel. Desde unos barrotes un grito de una persona que se ha vuelto gris para que la confundan con la pared: ¡Viva la República!

uan sabía que era su fin. Sabía que en una hora volvería a aquel sitio en el que llevaba mucho tiempo. Su primera venida al mundo había sido tan distinta... Revolucionó su época, y si bien la Iglesia lo condenó a confinamiento en su casa, había seguido creando hasta morir con 78 años.


Y ahora, ¿qué? Moriría con 17, en una guerra sin sentido, en la imposición de lo que nadie debería desear: cortarían las alas de la libertad. Se alzaba un caudillo, un dictador... No. Se alzaba un hijo de puta. Un grandísimo hijo de puta.

Y él... ¿Qué pintaba él? Deseaba haber hecho caso a su madre. Deseaba haber cogido aquel barco a las américas, deseaba haber probado suerte en aquel nuevo continente, decadente pero libre. Pero ella... Oh, ella... Por ella se habría atado al mismísimo infierno si lo pidiese.

Tanto la amaba... Tanto... ¿Por qué tuvo que morir? Un maldito soldado del Bando Nacional y sus colegas la violaron y le pegaron lo indecible, y la muchacha se dejó morir de pena. Aquella era la única razón de su guerra. Aquella era la razón por la que cada mañana se había levantado, se había tomado el nímio rancho que le daban, y se había metido en la trinchera.

Hasta que les vio.
Y salió de la trinchera, y empuñó su arma como un verdadero héroe. Y mató de un solo disparo al soldado que le arrebató a su amor, y consiguió herir a dos más... Entonces fue cuando le atraparon.

Su estancia en aquella cárcel oscura, húmeda y mohosa había sido corta, unos 12 días después de su captura se halló a sí mismo en la parte trasera del vehículo de la condena, sabía que jamás nadie regresaría ahí, tan solo irían, tan solo era un camino hacia la muerte...

Y no tenía miedo. Después, no sabía que habría después. No sabía siquiera si habría algo de nuevo. Tan solo sabía que allí, en aquel lugar al que fue una vez y del que no deseó ser arrancado, estaría ella.

Y con aquel pensamiento, bajó del camión y no le temblaron las piernas.
Esperando la muerte en la fila, gritó por la República, y gritó por Amanda.

Aquél mismo grito se escuchaba en el otoño entre las hojas agitadas por el viento de un gran y robusto tilo.


Forgiven Princess

6.12.08


En noches como la de ayer, lo mejor es refugiarse en los amigos.
Gracias por estar ahí, chicos.

Va a ser cosa de preparárselo, ¿no?

Forgiven Princess

P.D. Sí, el chico que está a mi lado y el de la otra punta están bajo el bordillo... Y siguen siendo más altos que yo. Tarugos T.T

4.12.08

En el circo


En la feria del condado habían varios puestos. Y uno de ellos era un circo de variedades.

En él podían encontrar a la bailarina triste, al hombre hermafrodita, al niño con un solo ojo, a la mujer barbuda, y al elefante fumador.

Todos ellos bajo las órdenes por un director de pista misántropo, con un látigo que se rompía con mirarlo y una pipa que tiraba pompas de jabón.

La bailarina triste tenía una historia peculiar. La muchacha, cuando era pequeña, fue maltratada por la directora de la escuela de ballet. La tocaba, la obligaba a entrenar 16 horas diarias, incluso cuando estaba lesionada o enferma.

Cuando cumplió 14 aparentaba 10, y hacía 2 que no hablaba, tan solo lloraba y tenía los ojos nublados por la tristeza. El día de su décimo cuarto cumpleaños escapó de la academia y huyó a lo más profundo del bosque.

Aquel día el hombre hermafrodita había salido a pasear por un bosque cercano al emplazamiento del circo en aquel momento. Encontró a los pies de un gran árbol de tronco gris un cuerpecito blanquísimo de niña, con unos ojos que contenían toda la tristeza del mundo desde su comienzo. El cuerpecito temblaba bajo un tutú rosa, tan grotescamente feliz sobre aquella niña triste.

El hombre hermafrodita se compadeció de la muchacha. La cogió en brazos, y la llevó a su cuchitril. Allí la metió en la cama y le llevó una sopa. Esperó un agradecimiento, pero comprendió que la niña no hablaría, ni en aquel momento, ni en mucho tiempo.

Mientras la chiquilla se tomaba la sopa entró en la habitación la mujer barbuda con el chico de un solo ojo.

El muchacho tenía el ojo irritado, y el hombre hermafrodita tenía manos hábiles y conocimientos médicos básicos, así que el chaval acudía allí varias veces al día para que lo curasen. Como no podía valerse por sí mismo, la mujer barbuda le hacía las veces de guía, como a los ciegos.

Todos pensaban que el chico tenía el ojo irritado por culpa del elefante fumador. Compartían tienda, y ésta estaba siempre llena de humo.

El elefante fumador no era un elefante, si no un hombre, con una rara enfermedad que le había vuelto la piel gris. Además, esta enfermedad le impedía hacer deporte o vivir sin devorar grasas continuamente, y por ello estaba gordo, muy gordo. Además tenía una nariz enorme, y todos los factores le habían dado aquel jocoso mote.

Escucharon gritos muy enfadados fuera de la tienda, buscando al hombre hermafrodita. El director había escuchado que el hombre había metido un nuevo inquilino al circo, y que éste estaba viviendo a su costa sin ofrecer ningún beneficio a cambio.

Cuando el hombre entró, observó la increíble tristeza de la muchacha, y la belleza decadente de sus facciones. Se dio cuenta de que era una bailarina, su ropa la delataba. Decidió que la joven debería bailar al son de un pequeño violín en el circo, a cambio de los cuidados básicos que recibía.

Y así partió el circo. Y pasaron pueblos, ciudades, ferias, congresos y festivales. Pasaron inviernos y veranos, vientos, lluvias y nieves, y el grupo continuaba su lenta travesía a lo largo y ancho del país.

Llegó el día. Los extraños personajes formaban una gran familia, y estaban capitaneados por la mujer barbuda. Y se cansaron de la sobreexplotación que sus desgracias personales, y decidieron ser felices. Tal vez no felices como la gente normal. Tal vez no riesen juntos, no se gastaran bromas, y seguramente jamás fuesen de fiesta.

Y escaparon, a un valle cercano. Y se instalaron en una vieja torreta abandonada en el valle. Y allí vivieron hasta el fin de sus días, tal vez no felices, pero tampoco tristes.

Forgiven Princess

30.11.08

Dormir...


Cae la noche oscura y fría. El cielo está estrellado, la luna es tan bonita que hace que me quede absorta observándola. Pero vuelvo en mí, y no busco nada que hacer. Tan solo quiero dormir.

Dormir para olvidar. Otros beben, se drogan... Tal vez sea más efectivo, tal vez no. ¿Por qué yo decidí dormir? Sé que al despertar todo volverá. Lo sé, y lo asumo.

Lo elegí porque seguramente no sea olvidar lo que quiero. Tal vez solo quiera escapar momentáneamente del mundo real y adentrarme en mi mundo, en mis deseos, en mi otra realidad.

En esa realidad en la que él no existe. En esa realidad en la que no aparecerá para destrozar el orden y la lógica de mi vida, no aparecerá para abatir mi sensatez y avivar mi ira.

En esa realidad en la que tú me perteneces, en la que nuestros besos no tienen hora de muerte marcada, en la que tus abrazos envolventes arropan mi alma y calientan mi frío corazón. En la que el tiempo no lo domina todo, ni el espacio, ni nada. Tan solo tú y yo, fundiéndonos en una caricia eterna.

Y durante ese sueño olvido que no te puedo ver, porque el tiempo, la distancia, todo, nos separan esta vez. Y mis labios están desolados sin tus besos, buscan en la oscuridad del amanecer aún no nacido los tuyos. Y mi corazón se torna hielo, sabiendo que no vendrán tus suaves brazos a calentarlo.

Y necesito olvidar que inconscientemente me siento sola, pequeña, minúscula, en este gran y perverso mundo, cada vez que no me envuelve tu abrazo. Y que no deseo soltar tu cintura porque es el puerto iluminado entre la negra tormenta que intenta hundirme.

Deseo escapar de esa realidad en la que él está ahí, en la que a cada minuto que pasa, sé que vive por y para joderme. Sé que su existencia sería nada sin mi ira, sin su odio, sin el desprecio a la sociedad.

Sé que necesita de los demás para vivir, pero al contrario que ellos, los necesita en contra. Y por ello es tan inoportuno, tan odiosamente inconveniente, por ello aparece en el momento menos adecuado en el lugar más impropio para la situación y la estabilidad de los demás.

Y al despertar me siento vacía, porque la realidad borra mi realidad, y la vida me da una hostia con su puño invernal.

Y al levantarme y mirarme en el espejo, con la cara lavada por hielo líquido, pienso en esta realidad, y en que tal vez mi realidad sea ideal, pero no deja de ser eso, una utopía. Sé que él va a estar ahí... Y sé que tú también. Y decido pelear un día más por convertir mi mundo en la utopía deseada, y pienso: Y qué más da, si los sueños, sueños son.


Forgiven Princess

27.11.08

Ánimo, Princesa


Y como ser humano, has tropezado varias veces con la misma piedra.
Una gran, dura y asquerosa piedra punzante y envenenada.

Otros en mi lugar te habrían dicho que eres tonta, que te lo mereces por recaer, que ellos no habrían pasado por eso. Pero, ¿sabes qué? Yo no soy otros, soy yo.

Y yo, en contra de los otros, te digo que tienes fuerza, y que tienes valor. Y que solo te hacía falta esa chispita para poner en marcha de nuevo la máquina, tu cerebro, a ti misma. A tu pensamiento, a tu capacidad. A tus sentimientos, a tu razón.

Yo sé que saldrás adelante, con tu ángel de la mano, y que afrontarás la vida con la cabeza bien alta. Porque tropezar con una piedra no es ninguna vergüenza, ¿sabes, cielo? Es algo que todos hacemos miles de veces.

Tú, mi niña, tuviste la mala suerte de topar con la peor piedra, con la traicionera y anodina, con la que tenía dos caras, una puntiaguda para ti, y una redondita y suave para el resto.

Y ¿sabes algo más? Que si tú sola no pudieses, tienes a tu ángel. Y si con él no te bastara, tienes mi teléfono. Y solo necesitas marcarlo para que, sea como sea, te ayude a salir adelante.

Porque personas tan inteligentes, tan razonables, con el pensamiento sereno y la mente clara, personas tan buenas y generosas como tú, tan humanas, hay bien pocas, cielo.

Y que digan lo que quieran, que ese es su problema.


Por una vez, dedícate a salir adelante, a vivir.

No solo por ti, en primer lugar, sino también por él, por tu ángel. También por mí.
También por demostrarle a esa piedra y al mundo que no te avergüenza ser quien eres, ni cómo eres, ni tu pasado.


Un besazo, etérea princesa del líquido elemento.

Forgiven Princess

24.11.08

Aquél lugar - III - Final


-Verás... - Paré un instante más, el último que le concedería aquella tarde a la duda, la vergüenza y el ocultismo sentimental.
-¿Sí?
-Bien, allá va mi historia. "Cuando nos conocimos estaba pasando una mala época. Una época realmente mala. Y tú, sin saberlo, me brindaste una gran ayuda.

demás, cuando necesitaba esperanzas, me las diste. Por eso lo relaciono con el prado verde.


Me gustan la paz y la tranquilidad, y me gusta que mi mundo sea solo mío. Por ello lo apartado del lugar, y las protecciones exteriores.

Más tarde te conocí a fondo, y descubrí en ti fuerza.

Supe al momento que no te rendías al la primera de cambio, que luchabas por lo que querías, que tarde o temprano siempre resurgías de tus cenizas si lo necesitases.
Por esto, tú eres el bosque.

Hace meses que nos conocemos, y curiosamente, el mismo número de escalones que de meses...''

- Es precioso, Amelia... Pero, ¿y la fuente? ¿Qué es? ¿Qué simboliza? ¿Qué significa? Es una historia magnífica, pero, ¿por qué me la cuentas?

-''Déjame terminar. La fuente es lo que rompe el silencio del prado. Lo que le da alegría y vida. Sus aguas, brillantes y cantarinas, animan el lugar. Tu risa... Tu risa también es clara, alegre y cantarina. Creo que tu risa es el agua de esa fuente.

En cuanto a qué simboliza... Esto es mi mente, y mi corazón... Aunque todavía tiene una última interpretación, más profunda e íntima que la anterior, y que te voy a contar, a riesgo de buscarme tu pérdida.

...

Soy joven, todavía tengo 18 años... Al igual que 18 razones, seguidas de 18 millones más, de razones para quererte.

Razones que no cambiarán jamás, y perdurarán eternamente. Antes contaste los escalones, que eran 18. Y esculpidos en la piedra pura, por lo que los escalones representan ambas cosas.

Soy una persona muy tímida, muy reservada. Y me cuesta mucho tiempo confiar en la gente. Eso simbolizan la localización del lugar y los grandes muros de piedra, y la edad del sitio.

También por ello, eres la primera persona, a parte de mí, que conoce este lugar.''

-Ahá... Pero, ¿hay algo más, verdad?

''- Sí... Algo más, algo que nunca creí que diría, y menos a ti... Es el significado de la guente.

El agua de ese pequeño manantial es pura, dulce, clara, continua y eterna... ... Como mi amor por ti.''

Al tiempo que decía estas palabras había ido dejando mi posición inicial, y me había situado lentamente frente a Carlos. Cuando terminé mis palabras le dediqué una intensa mirada a su asombrado rostro, el cual continuaba en un rictus de sorpresa francamente alarmante.

- Bien, ya sé que es una tontería... Déjalo, olvídalo... Aún soy una cría, esto no tiene sentido... Llévame a cahm...

No pude terminar la frase, porque el chico había cogido mi rostro entre sus manos, y había silenciado mi discurso sellando mis labios con los suyos, mientras rodeaba mi cuerpo con sus brazos y enredaba sus frías manos en mi cabello.


En aquél momento sonó el teléfono, y me despertó. Era él, Carlos, mi mejor amigo. Mi hasta aquel momento mejor amigo. Todo había sido un sueño, pero parecía tan real...

Contesté:

-¡Hola Carlos! ¿A qué se debe esta llamada a horas intempestivas?
-Anda, exagerada, abre la ventana y verás la luz del astro rey.

Me incorporé de un salto de la cama y abrí la ventana.

-Oh, mierda, acabo de quedarme ciega.
-Bah, quejica. Escucha, es sábado, y hace un día ideal. ¿Se te ocurre algún plan?

Entonces recordé mi sueño, y su comienzo... El camino hacia el lugar. Conocía aquel camino.

-Sí, uno... Uno muy especial. ¿Tienes el coche disponible?
-Ahá, preciosa, tú dirás.
-Pasa esta tarde a recogerme, y te mostraré algo que te sorprenderá tanto como a mí...

Forgiven Princess

P.D. Esta vez he sido buena, y he terminado ya la historia. Y sin final truculento ni nada. Así que se la dedico a todos aquellos que pedían una historia con final feliz... ^^

19.11.08

Meme from Weblara


1.- Mostrar mediante una imagen (buscada o fabricada por cada cual) lo que consideran es el verdadero origen de los niños.

2.- Se tienen 3 días para hacer el meme y este debe de pasarse a tres personas.Y

3.- ¡¡IMPORTANTE!!. Envía un correo a: YOGUR@orangemail.es y a gpunonuncasabe@gmail.com cuando hayas realizado el post pues ellos recopilaran posteriormente todas las imágenes en unas tres semanas a partir de la puesta en marcha del meme.

Yo se lo paso a... A quien quiera hacerlo, que no tengo ganas de pensar :D

Forgiven Princess

Aquél lugar - II


Frente a nosotros se abría un pequeño claro de hierba, cercado casi en su totalidad por grandes árboles centenarios. Tan solo el cauce del riachuelo y el lugar en el que nosotros nos encontrábamos permanecían sin los arbóreos porteadores. Tras aquellos enormes árboles, se veían los contornos irregulares y afilados de la piedra, que de forma natural había formado una muralla que protegía al claro de los fenómenos naturales más intempestivos.

Aquella era una llevadera tarde de otoño, lo recuerdo. Las hierbas y hojas caídas revoloteaban vivaces con las pequeñas corrientes que penetraban en el prado, y el muchacho que me acompañaba las observaba absorto, como si de magia o brujería se tratase.

Una alfombra natural, de una gama que bailaba entre el amarillo y el marrón, acolchaba los pocos pasos que Carlos daba para observar mejor el lugar. El follaje que la formaba daba un toque acogedor al lugar, todavía más.

-En verano suele ser mucho más verde y alegre, pero el matiz melancólico de un atardecer de otoño... Este lugar, en otoño, es el paraíso. Un paraíso desierto, virgen, inexplorado, y sin embargo acogedor, cálido, receptivo.
-... Es... Increíble...

Carlos apenas conseguía formar las oraciones más simples, no sin gran esfuerzo. Realmente estaba más sorprendido de lo que esperaba... Tal vez fuese porque Carlos siempre vivió lejos, muy lejos del campo, y todo el verde que conocía era el que provenía de los distintos parques de su ciudad y de algún que otro viaje.

El riachuelo que rompía el pesado silencio con sus aguas cantarinas, otorgaba una alegría insospechada para la imagen de otoño que Carlos tenía de un bosque: árboles sin hojas, ambiente enrarecido... El tétrico panorama de una película de terror de serie B.

El cauce del agua, cristalina como la superficie de un diamante, refulgía anaranjada como el fuego, proporcionando mil brillos etéreos y fugaces al reflejar la luz del sol del atardecer colándose entre las copas de los árboles.

Aún incrédulo de lo que ante sus ojos se abría, Carlos preguntó como pudo:
-¿Qué es todo esto? ¿Qué es este lugar?
-¿Esto? Un prado. A simple vista, un prado. Pero si es mirado con atención, es mucho, mucho más.
-¿Ah, sí? ¿Cómo he de mirar?
-Ya te lo he dicho, con atención... Buscando relación entre el prado y la persona que te lo descubrió - mientras pronunciaba estas palabras, noté como la sangre se agolpaba en mis mejillas, y ello me hizo bajar la mirada.

Carlos me rodeó los hombros con uno de sus grandes y cálidos brazos, y con una gran sonrisa me dijo:
-Hey, personita... ¿Por qué no me lo cuentas?

Yo lo miré, dubitativa, pero decidí que no habíamos recorrido todo aquel camino para nada, así que me armé de valor y comencé:
- Pues verás...

Forgiven Princess

18.11.08

Polemicemos




Bien, hoy vamos a abrir un debate, que sin duda trae cola a lo largo y ancho del país, y que pocos o ninguno tratan en sus blogs.

¿Que de qué temas hablo? Pues de la eutanasia y el aborto. Temas escamosos, sin duda.
Iago abrió uno hace un tiempo, también sobre el aborto, pero como eran sus lectores y no los míos los que participaban, yo pongo uno en este vuestro blog.

Posturas sobre cada tema, a favor o en contra. Y las razones de por qué se adopta dicha postura.
¿Os parece?

Aquí van las mías:

-ABORTO: A favor, ya que lo considero un derecho de la mujer sobre su cuerpo, no como prevalece el derecho a la vida del embrión (que no feto). Por lo que no abogo por un aborto sin control, para toda la que lo solicite, sino por una ley que permita examinar caso por caso todos los factores a tener en cuenta antes de autorizar el aborto. Y que sea gratuito, lo de pagar por ejercer un derecho me parece una aberración hoy día.

-EUTANASIA: A favor también. La vida, lejos de lo que piensa la Iglesia, nos pertenece a nosotros y solo a nosotros. No tiene motivo el mantener a una persona en vida cuando para ella ha dejado de tener sentido la misma. Así mismo, me parece absurdo el continuar alimentando y haciendo respirar a un organismo que por sí mismo no podría lograrlo, ni en ese momento, ni nunca (coma irreversible).

Por favor, aceptamos cualquier postura, siempre y cuando se defienda desde el RESPETO por las otras posturas.

Repito, RESPETO.

Forgiven Princess

Aquél lugar - I


Estaba en el baño, y oí el sonido del viejo Chevrolet Monza que Carlos conducía, con su pintura negra aún flamante.
Aún ahora me pregunto qué fue lo que me atrajo de él.
Sabía que mientras me esperaba comprobaría que todo estuviese perfecto: mi asiento, la temperatura, la música, su pelo, su sonrisa...
Cuando me acercaba al coche vi la puerta abrirse, y tras ella, un feliz joven de 19 años, con una deslumbrante sonrisa tatuada en el rostro, y sobre ese rostro el revoltoso pelo marrón claro de Carlos.
Mientras que nos saludabamos y le contaba los pequeños percances que había sufrido con mi calentador, él puso en marcha el motor y me preguntó:
-¿Hacia dónde vamos, princesa?
-Tú sigue por esta carretera, ya te indico yo.

Poco a poco, entre las notas de alguna canción de un grupo de metal italiano cuyo cantante tiene una voz embriagadora, nos aproximamos a nuestro destino.
En su cara se leía la curiosidad de saber a dónde íbamos, y por qué era para mí tan importante mostrárselo.
En la mía, ligeramente, se podían adivinar unas líneas de nerviosismo y tensión... ¿Cómo reaccionaría cuando lo supiera todo?


Le pedí que detuviese el coche tras una hora de trayecto por carreteras secundarias desiertas, el resto del camino lo haríamos a pie. Obviamente, no podía arriesgarme a que adivinase todo el camino de ida a aquél lugar.

Cogimos las mochilas, y le tapé los ojos con un pañuelo negro. Nunca había estado allí... Ni él, ni nadie excepto yo. O eso me pareció al descubrir el sitio.


Tras un cuarto de hora de constantes preguntas de cuánto falta, comenzamos a bajar unas escaleras. Carlos contó en voz alta los escalones:
- Uno, dos, tres... Dieciocho.

Le quité la mochila, y la apoyé en uno de los muros naturales de piedra. También dejé la mía, y poco a poco le quité el pañuelo de los ojos.

Su boca abierta, y el silencio reinante en la situación, dejaba escuchar el sonido del nacimiento del riachuelo que cruzaba nuestro campo de visión de parte a parte.

Forgiven Princess


P.D. Sí, como podéis adivinar, ya he escrito el resto de la historia, y he cortado para dejaros con la miel en los labios. Soy cruel, lo sé. ¿Qué pensábais? ¿Que al estar enferma y ser una historia con un final feliz (o no), no os iba a dejar atentos a la próxima parte? xD

13.11.08

Whassup Go Obama version



Qué bueno, por Diox.

Forgiven Princess

12.11.08

Kei y Shinji (VI - Final)

Nota: Esta es una recopilación de los capítulos, para aquellos que, o se perdieron la historia, o quieren volver a leerla.
Parte I
Parte II
Parte III
Parte IV
Parte V



Descubrió, para su sorpresa, que las chimeneas estaban encendidas, y los candelabros también, por lo que la casa parecía llena de vida, de aquella vida que perdió antaño. El ambiente, dentro de la casa, era menos frío que el de la calle, pero seguía sin ser cálido, ni tan siquiera ligeramente.

Vió pintadas en rojo brillante unas flechas en la escalera y la pared de la misma, que conducían al piso superior, y de este al superior. Dirigían al ático de la casa, conocido por sus dimensiones extravagantemente grandes. Shinji subió temeroso.

Por la diferencia de temperatura se subió un poquito las mangas, con tan mala suerte que se hizo un corte relativamente profundo que sangraba profusamente. Soltó una maldición y continuó subiendo la escalera, esperando lo peor. Y al entrar a la habitación descubrió lo que podía llegar a hacer la locura de un muchacho de su edad.

Por todas las paredes, de 5 metros de alto, podía observar la frase:Me engañaste, sufrí, ahora sufre tú. En distintas tonalidades de rojo y distinto tamaño. Pero lo peor no era aquello, no. Lo peor era que, donde antes pendía impasible al paso de los años una enorme lámpara de araña, ahora colgaba inerte el cuerpo desnudo de su amado.

La cara estaba negra, era dificil distinguir sus bellísimos rasgos. Tan solo sobresalían, de forma grotesca, aquellas furias verdes, aquél fuego frío como un puñal, atravesándolo.
En todo su cuerpo se veían cortes de poca profundidad, seguramente autolesiones que Kei se inflingía en sus sesiones de tortura mental. Pero habían dos realmente llamativos. en sus antebrazos, varios cortes se entrecruzaban para formar las letras de su nombre: Shinji.

Su cuerpo, azulado por la falta de oxígeno y por el frío, le dejó claro que su amor había sufrido muchísimo antes de morir, pues se asfixió, no se rompió el cuello. El shock fue tremendo. Un viento repentino soplaba intempestivo, y apagó las velas de la casa. Shinji gritaba, saltaba, intentaba bajar el cuerpo de Kei del lugar en el que estaba, del macabro escenario en el que representaba su espectáculo final, pero el cuerpo estaba a demasiada altura como para alcanzarlo saltando.

Poco a poco su voz se apagaba, pero no porque sus gritos fueran más débiles, o por que la tormenta sentimental que inundaba su mente estuviese amainando, sino porque sus cuerdas vocales se rendían lentamente.

Golpeaba el suelo, las paredes, lloraba sobre el suelo, hasta que se quedó dormido bajo el cadáver flotante de Kei.

Cuando despertó se sentó contra una pared, frente al cadáver, y lloró en silencio la muerte de su amado por culpa de su locura, hasta que sus lágrimas formaron un charco de barro con el polvo acumulado tras años de abandono de la casa.

Pasó allí el día completo, y durmió allí. Al día siguiente, de madrugada, volvió a casa. Estaba lleno de polvo y barro, tiritaba y unas profundas ojeras adornaban su precioso rostro.
Sus padres estaban en el salón, pegados al teléfono. Su madre lloraba desconsolada, hasta que al verlo aparecer lo miró con ojos incrédulos y lo abrazó.

Shinji mintió. No habló de Kei, no habló de la casa, no habló de donde estuvo. Simplemente dijo que un grupo de chicos de su edad lo habían agarrado y le habían dado una paliza, pero que no presentaría denuncia contra ellos, porque tenía miedo de represalias, y que por favor no intentasen convencerle de lo contrario.

Los meses pasaron, y Shinji continuó con sus estudios. Sacó las mejores notas de toda la comarca en la que vivía, y estudiaba en una de las mayores universidades del país.

Allí conoció a Alberto. Todos los sábados quedaba con Alberto, o eso creían sus padres. Realmente Alberto no existía. Cuando quedaba con Alberto, se dirigía a la vieja casa en la que, un día, la locura llevó al suicidio a la persona que más había querido y más querría jamás. Y lloraba, lloraba en silencio, gritaba sin voz y golpeaba sin fuerza, observando impotente que ni tan siquiera el tiempo arrancaba los restos de Kei de la soga con la que se suicidó.

Tal vez sí cayó su cuerpo, tal vez sí lo hicieron sus huesos y su pútrida carne, pero cuando Shinji entraba en la sala, Kei presidía todo desde su soga desnudo, con aquél nombre grabado en los brazos, y su intensa mirada ígnea clavada en él.

Forgiven Princess

P.D. Perdón por el retraso y por la ausencia. Lo sé, soy lo peor.

Kei y Shinji (V)


Al principio no se dio cuenta de aquello que colgaba de las ramas del árbol que se curvaba hacia la derecha formando un arco con las hojas perfectamente recortadas por su padre. La estampa de su casa le encantaba, desde que tenía uso de razón. Sobre todo en aquella época, a comienzos del invierno, cuando la mortecina luz y los delicados toques de escarcha matutina le despedían cuando se iba a clase. Pero aquella noche le aterró.

Se había entretenido hablando con su tutor sobre lo que haría cuando terminara la secundaria, qué universidades le convendrían... Y se le hizo de noche

Volvía a casa con la música de Velvet Tears a todo volumen, y pensaba en todo lo que había ocurrido distraído. Un coche pasó a toda velocidad salpicándolo con agua de un carcho, y tras una maldición siguió con su cavilación de camino al hogar.

Cada vez tenía una maraña mental mayor, pese a que Kei le había mandado un mensaje, él seguía preocupado por su ausencia continuada en clase.
Distraídamente llegó a la puerta de la vivienda, en la que se veían las luces de la cocina y el salón encendidas, y el humo de la chimenea haciendo divertidas formas en la oscura noche iluminada por una gran luna llena y blanquísima.

Iba a entrar, cabizbajo, y su cabeza chocó contra algo que colgaba de las hojas del árbol:
- ¿Qué coj...?

El objeto en cuestión era una mochila de lona desvencijada, de color negro, con los tirantes a listas rojas, y un IV blanco en el frontal. Muy del estilo de Kei.

Dentro había un cuaderno azul todo escrito, y fotos de él con otros chicos, con sus primos, primas, amigas y amigos, en clase, en el cine, en el entrenamiento, en cumpleaños y demás fiestas. En todas salía abrazando a alguien, o dándole un beso, riéndose con ellos...

Entonces se fijó mejor en las fotos, y vió que en todas habían manchas rojas, más o menos oscuras, más o menos pequeñas, pero en todas ellas las había. Shinji estaba cada vez más intranquilo. No sabía qué pensar, qué hacer... ¿Cómo debía reaccionar a aquello? ¿Era una amenaza? ¿Era una declaración de intenciones? ¿Un informe de lo que ya estaba hecho?

Entró en casa y subió corriendo las escaleras, sin quitarse los zapatos siquiera, y escondió la mochila en su habitación. Fue al baño y se dio una larga ducha, se secó y se puso cómodo. Bajó corriendo a cenar frugalmente y corrió a su dormitorio alegando que tenía mucho por estudiar aún, deshaciéndose así de sus padres.

Comenzó a hojear el cuaderno, y no le gustaba el formato en el que estaba escrito, y las muchas veces que aparecía su nombre enn aquel desvarío. Entonces percibió que la letra le era familiar... Demasiado familiar, pensó. Y comenzó a leerlo:

Martes 18 septiembre, 13:42
Hoy he hablado con Shinji, y parece que lo tengo en el bote. Pronto será mío.

Viernes 28 septiembre, 15:19
El otro día besé a Shinji, y nos vemos mucho. Creo que lo amo.

Sábado 29 septiembre, 23:37
Creo que se ve con otro. Esta tarde lo he seguido y le he visto con un chico que tiene el pelo casi rapado, pelirrojo, en el centro de la ciudad, cenando y riendo, y después entraron en el cine. ¿Me está engañando?


Shinji recordó que aquel día había ido con Mitsu Zuno al centro a cenar y al cine, para celebrar las buenas notas de él en los exámenes de septiembre. Siguió hojeando el cuaderno, y cuanto más leía las anotaciones, más se cercioraba del destructivo amor que Kei sentía por él, y de lo enfermizo de la mente de su novio. Se había montado un mundo imaginario en el que él, Shinji, lo engañaba con todos los que le rodeaban, daba igual su sexo, edad o relación con Shinji.

Se durmió intranquilo e inseguro, pensando qué clase de persona había amado durante los últimos meses, y qué era capaz de hacer aquella persona por el fruto de su perturbada mente.

Madrugó mucho, y cuando despuntaba el alba salió de casa, con una gruesa bufanda alrededor del cuello, una chaqueta de cuero negro y gorro y guantes negros también. El frío acusaba, y su cuerpo se sacudía en busca de que el movimiento provocase algo de calor para no morir de hipotermia. Decidió correr para entrar en calor, y para llegar pronto al lugar acordado con Kei.

Llegó, y la cancela ya estaba abierta -Kei ya ha llegado -pensó-. Las ventanas, cuyos cristales habían sido roto a lo largo de los años por los pedrazos de los muchachos de la zona, estaban abiertas todas. La pintura desconchada de la fachada dejaba ver el muro de piedra, invadido por las plantas trepadoras del jardín, cuyo crecimiento perdió el control de la mano humana muchos años atrás. Sin duda era un escenario tétricamente pintoresco y misterioso, para una cita de unos enamorados.

Forgiven Princess