30.11.08

Dormir...


Cae la noche oscura y fría. El cielo está estrellado, la luna es tan bonita que hace que me quede absorta observándola. Pero vuelvo en mí, y no busco nada que hacer. Tan solo quiero dormir.

Dormir para olvidar. Otros beben, se drogan... Tal vez sea más efectivo, tal vez no. ¿Por qué yo decidí dormir? Sé que al despertar todo volverá. Lo sé, y lo asumo.

Lo elegí porque seguramente no sea olvidar lo que quiero. Tal vez solo quiera escapar momentáneamente del mundo real y adentrarme en mi mundo, en mis deseos, en mi otra realidad.

En esa realidad en la que él no existe. En esa realidad en la que no aparecerá para destrozar el orden y la lógica de mi vida, no aparecerá para abatir mi sensatez y avivar mi ira.

En esa realidad en la que tú me perteneces, en la que nuestros besos no tienen hora de muerte marcada, en la que tus abrazos envolventes arropan mi alma y calientan mi frío corazón. En la que el tiempo no lo domina todo, ni el espacio, ni nada. Tan solo tú y yo, fundiéndonos en una caricia eterna.

Y durante ese sueño olvido que no te puedo ver, porque el tiempo, la distancia, todo, nos separan esta vez. Y mis labios están desolados sin tus besos, buscan en la oscuridad del amanecer aún no nacido los tuyos. Y mi corazón se torna hielo, sabiendo que no vendrán tus suaves brazos a calentarlo.

Y necesito olvidar que inconscientemente me siento sola, pequeña, minúscula, en este gran y perverso mundo, cada vez que no me envuelve tu abrazo. Y que no deseo soltar tu cintura porque es el puerto iluminado entre la negra tormenta que intenta hundirme.

Deseo escapar de esa realidad en la que él está ahí, en la que a cada minuto que pasa, sé que vive por y para joderme. Sé que su existencia sería nada sin mi ira, sin su odio, sin el desprecio a la sociedad.

Sé que necesita de los demás para vivir, pero al contrario que ellos, los necesita en contra. Y por ello es tan inoportuno, tan odiosamente inconveniente, por ello aparece en el momento menos adecuado en el lugar más impropio para la situación y la estabilidad de los demás.

Y al despertar me siento vacía, porque la realidad borra mi realidad, y la vida me da una hostia con su puño invernal.

Y al levantarme y mirarme en el espejo, con la cara lavada por hielo líquido, pienso en esta realidad, y en que tal vez mi realidad sea ideal, pero no deja de ser eso, una utopía. Sé que él va a estar ahí... Y sé que tú también. Y decido pelear un día más por convertir mi mundo en la utopía deseada, y pienso: Y qué más da, si los sueños, sueños son.


Forgiven Princess

6 comentarios:

BIRA dijo...

Pues has elegido una de las mejores formas de escapar de la realidad, y desde luego la más sana. Dicen por ahí que de ilusiones (o sueños) vive el tonto los cojones. Yo creo que lo triste, lo verdaderamente triste es no soñar con nada, no tener ilusiones, ni miedos ni nada. Así que no nos queda otra que intentar llevarlo de la mejor manera y desear que alguna vez uno de esos sueños se cumplan.

Besos

Anónimo dijo...

No te evadistes de la realidad, simplemente descantaste. ¿Fué el sueño reponedor?

Un saludo.

MIGUEL

LaLocadelMoño dijo...

Yo sueño mucho, incluso induzco temática en los sueños, para escapar de la realidad a ratitos.
Creo que es muy sano.
Tienes un regalo en mi blog.
Besucos!

Thiago dijo...

Cari, si no supiera que eres como yo y que haces literatura me precocuparía, pero no lo voy a hacer, pq sueñas que uno es un desgraciado, pero en tu sueño aparece otro que es maravilloso... Ahora solo te falta saber soñar con el que te conviene, jajaja

Bezos

JavierSanBernat dijo...

Los sueños,sueños son, lo hermoso es poder forjar el sueño y recrear en el un mundo donde un instante es eterno, la realidad no es en muchas ocasiones lo que deseamos y convertimos la soledad en un refugio donde seguir soñando...

Quizas no sea la poesia mas adecuada, pero si la que refleja el sentimiento de querer y ser querido teniendo la distancia por castigo y el deseo por inalcanzable.


"El tiempo es un espejo con distintas imágenes
que brillan en su fondo como una procesión de fuegos fatuos
hasta que el humo las dispersa,
y entonces
siempre ocurre lo mismo:
aparece tu rostro,
y sé que para verte tengo que hacer un gran viaje desde mis
ojos a los tuyos,
y desvivir distancias, advertencias y defunciones,
pues sólo puedo verte traspasando un espejo
y se astilla el cristal cuando paso por él,
y cada esquirla es una herida,
y vivir es tan sólo un espejo sangrando,
un espejo que se vuelve a quebrar todos los días cuando
paso por él para mirarte,
porque no hay solución,
no hay claveles adrede,
y al romperse el espejo se multiplican las imágenes
y apareces en todas ellas como eres:
radiante y casual,
pero no puedo verte,
no te veo,
pues en el fondo de mis ojos queda un poco de humo.

Esto es lo que me pasa,
porque el humo me llama por mi nombre,
habla mi propia lengua,
para hacerme saber que todo lo profundo es doloroso,
y hay que ser consecuentes con el humo,
llevarle de la mano mientras quede en el aire una vedija,
pero esto no es tan fácil, pues al hacerlo muchas veces,
puedes quedar desencarnado,
como si te estuvieras viendo en un espejo que se deshiela;
y por esta razón vivimos juntos
mientras nacen las cosas si las tocas,
y van haciéndose reales,
contributivas,
tuyas, porque te quiero tanto,
de tal modo
que me sangran los ojos al mirarte como si todo lo que nos
une fuese una despedida".

L. Rosales

Forgiven Princess dijo...

Bira:
Al igual que has usado un refrán, te corresponderé con otro: Vivir es soñar.
Lo triste es eso, no vivir, sino sobrevivir. Vivir para morir, digamos.
Esperar inconscientemente que todo acabe, sumido en una rutina agonizante y tiránica de la que no logran escapar.
Besos, reina.

Miguel:
El sueño siempre es reponedor, no como el dormir :D
Un besazo!

Weblara:
Ahora me paso ^^
Es muy sano, porque no perdemos la imaginación. Perdida la imaginación, perdido todo.
Besucos princesa ;)

Iago:
El problema es que ambos son reales. Ya sabes que en mi literatura siempre hay un matiz real, por una u otra razón.
Esta vez, ambos hombres están ahí, solo que he decidido pelear por lo que me conviene.
Bezos, cari.

Javier:
Preciosa poesía.
Siempre tienes las palabras oportunas, ¿eh?
:D
Un besote!